lunes, 24 de junio de 2019

La anchoa del cantábrico: Un clásico en los platos de Jurucha


Un ingrediente excepcional que no puede faltar en algunas de nuestras tapas (como la banderilla o la tapa de anchoa con tomate) por aportar un sabor único y delicioso, es la anchoa del cantábrico.
Como no puede ser de otra forma, en Jurucha queremos transmitir nuestros orígenes seleccionando los mejores productos de la tierra, y sin lugar a dudas, éste se cuenta entre los principales.
En este artículo realizaremos un recorrido a través del proceso de pesca, elaboración y envasado de este manjar.

Banderilla Anchoa Jurucha
Banderilla de Anchoa servida en Jurucha.



LOCALIZACION y RECOLECCIÓN


Denominado comúnmente anchoa o boquerón, su nombre científico es Engraulis encrasilocus, es considerado un pez abundante y se encuentra principalmente tanto en el mar mediterráneo como en la costa europea del mar atlántico, podemos diferenciarlas de sus primas hermanas las sardinas en cuanto a que estas últimas, además de ser algo más grandes, tienen un vientre más pronunciado y una boca más achatada.
Actualmente nos encontramos dentro del periodo en el que se obtiene el producto de mayor calidad (no dejes de comprobarlo por medio de las tapas que lo tienen como protagonista y que servimos en bar Jurucha!), entre los meses de abril a junio, meses clave para la pesca del boquerón en la cornisa del Cantábrico, denominada popularmente “la costa de la anchoa”.
Aunque el periodo de primavera garantiza una mayor calidad en el producto, la pesca continúa durante el verano y aún en los meses de noviembre y diciembre en los que se obtiene la llamada “anchoa de retorno” cuya calidad es inferior con respecto a las épocas de captura anteriores.


ELABORACION Y CONSERVACION


Una vez obtenido el producto dependiendo del método de conservación aplicado, resultará en el conocido boquerón (marinado en vinagre) o en el manjar que nos ocupa hoy, la anchoa (salazón).
Las técnicas de tratamiento de la anchoa se remiten al siglo XIX, cuando artesanos venidos de Sicilia atraídos por la abundancia del boquerón en el norte de España enseñaron a los lugareños el trabajo de salazón y conserva que hasta hoy día se lleva a cabo.
Actualmente, el proceso de elaboración y conserva se centra principalmente en Santoña (País Vasco). Cuando el pescado llega a la fábrica, el primer paso consiste en salarlo y meterlo en salmuera uno o dos días, posteriormente se procede al descabezado y deviscerado y a su clasificación por tamaño. Todo el proceso se realiza de forma manual resultando en una elaboración delicada que requiere mucho esmero.
Después de salar y prensar la anchoa se deja reposar entre 6 y 8 meses a una temperatura adecuada en barriles hasta que toma un color rojizo. Cuando el color y el olor son óptimos, se procede al corte y secado. Este paso resulta de gran importancia para el resultado final, ya que consiste en desalar lo máximo posible y limpiar completamente para dejar paso al aceite de la conserva.

Anchoas en salazón.
Proceso de salado de las anchoas.



BENEFICIOS NUTRICIONALES


Si la cuidada elaboración del producto y el exquisito sabor de nuestras preparaciones no fuera motivo suficiente, el pescado estrella de la temporada también viene cargado de grandes aportes nutricionales, como puede ser su alto contenido en proteínas, buenas para nuestros músculos, la cantidad de calcio que aportan, que como es comúnmente sabido fortalece los huesos así como la vitamina D que entre otras cosas ayuda a cuidar nuestra piel.
Como has podido comprobar, aunque el resultado merezca sobradamente la pena, no es nada fácil la elaboración de este manjar, debe prepararse con gran cariño y esmero, el mismo con el que trabajamos el ingrediente en nuestros platos.

Bibliografía
(Del libro Santoña, nuestra villa, de J.L Gutierrez Bicarregui)




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viernes, 1 de febrero de 2019

¿De dónde vienen las empanadillas?


Las empanadillas son discos de masa de harina rellena generalmente de algo salado, como carne picada o atún con huevo cocido y salsa de tomate.

Su nombre viene de “empanar”, es decir, cubrir con pan y se diferencian de las empanadas en que estas se hacen en el horno mientras que las empanadillas se fríen en aceite.


Parece ser que los primeros en hacerlas fueron los árabes, que las trajeron a la península en tiempos de Al-Ándalus. Luego serían llevadas por los españoles a América y por eso podemos encontrar muchas recetas similares al otro lado del Atlántico, como la empanada argentina o las arepas venezolanas.

Curiosamente también hay algo parecido en la cocina oriental: las gyozas japonesas. Aunque hay que reconocer que ellos son más originales con los rellenos porque las hacen de cerdo, pollo, verduras, mariscos…


En la Edad Media las empanadas eran apreciadas porque podían aprovecharse restos de otras comidas para meterlas en la masa y así conseguían que durasen más tiempo. Cualquier alimento cocinado y metido en pan, podía conservarse bien varios días, y así lo utilizaban como comida para pastores y viajeros.

Con el tiempo, la receta fue evolucionando y se cocinaba la masa junto con el relleno para mayor comodidad.

Como curiosidad, podemos mencionar que la primera fuente escrita en la que se habla de las empanadas es “El libro de Coch”, un recetario en catalán publicado por Ruperto de Nola en 1520. En él habla de empanadas rellenas de atún, trucha, congrio y anguilas.

Uno de los motivos por los que son tan conocidas es porque se pueden comprar precocinadas, lo que las convierte en un alimento de rápido y sencillo consumo.


Nada tienen que ver estas empanadillas congeladas con las que hacemos en Jurucha. ¡Incluso la masa se hace artesanalmente! Para su relleno utilizamos bonito desmenuzado, un buen puré de tomate y, dependiendo, trocitos de huevo cocido.

Eso hace que sean crujientes por fuera y jugosas por dentro… ¡Una auténtica delicia!

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viernes, 30 de noviembre de 2018

Beneficios del pimiento


El pimiento es originario de América del Sur, donde ya se cultivaba desde hace varios milenios.

Los indígenas lo llamaban chile o ají, pero Colón le puso un nombre diferente. Como decía que picaba más que la pimienta, supuso que debía de tratarse de la variedad “macho” del alimento, y de ahí lo de pimiento.

Existen muchas variedades de pimientos, no sólo según su color sino también su sabor, como el morrón, piquillo, padrón o guernica. Pero sus beneficios y propiedades son muy similares entre todos.


Lo más característico es que tiene un alto contenido en agua y fibra, mientras que aporta muy pocas calorías (20 calorías por cada 100 gr). Esto hace que produzca sensación de saciedad y lo convierte en un alimento muy útil para dietas de control de peso.

Otra cosa sorprendente es que es rico en vitamina C, especialmente el rojo, aportando 190 mg por cada 100 gr de pimiento fresco. ¡Eso significa que tiene tres veces más vitamina C que las naranjas!

Pero también contiene otras vitaminas como la A, E, B6, B3, B2, B1 y ácido fólico. Y en cuanto a los minerales destaca su alta concentración de potasio, seguido de fósforo, calcio y magnesio.



Entre sus principales beneficios podemos citar:
-          Refuerza nuestro sistema inmunológico ayudando a la producción de glóbulos blancos y anticuerpos.
-          Favorece el tránsito intestinal.
-          Es recomendable en embarazadas porque ayuda al crecimiento de los huesos del feto.
-          Favorece la absorción del hierro de otros alimentos, por lo que es bueno para personas con anemia.
-          Reduce la ansiedad y el insomnio.
-          Protege a las células de la contaminación y del envejecimiento prematuro, previniendo también la aparición de enfermedades degenerativas.

Es, en consecuencia, un alimento muy sano y nutritivo que puede cocinarse de formas diferentes y servir de complemento para numerosas recetas.

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martes, 23 de octubre de 2018

Origen de la tortilla de patatas


La tortilla de patatas, o tortilla española, es un clásico en cualquier bar que se precie y también una de nuestras recetas más internacionales. ¿Qué turista que venga a nuestro país no quiere probarla?


Pues por si algún día alguno te pregunta de dónde viene este plato, aquí te lo contamos.


Sabemos que fue Pizarro quien trajo la patata desde América con el fin de alimentar con ella a los animales. ¡Qué desperdicio, la verdad! Pasarían muchos años hasta que algún pobre campesino se decidiese a comerla y a contar lo rica que estaba.


Y no fue hasta finales del siglo XVIII que se combinó con el huevo para dar lugar a la tradicional tortilla.


Fue en Extremadura, más concretamente en Villanueva de la Serena. Allí vivía un tal José de Tena y Godoy,  un economista que se preocupaba mucho del bienestar social y al que el tema del hambre de las clases bajas traía de cabeza.


Hay que tener en cuenta que en ese siglo había habido un aumento bastante grande de población y la situación económica no era muy buena, así que había que buscar un alimento abundante y barato.


A nuestro economista se le ocurrió mezclar la harina de trigo con harina de patata y hacer una especie de tortitas fritas que llenaban bastante y encima estaban ricas. Luego decidió añadir también huevos, y así se inventó la tortilla.


En 1848 ya aparecía la receta en los libros de cocina, pero no sería hasta veinte años después que encontramos la primera referencia a la inclusión de la cebolla. Parece ser que durante un tiempo también se le añadió ajo y perejil, pero pronto se volvió a la forma tradicional de cocinarla.


¡Y de ahí a conquistar el mundo!


Muchos dicen que la tortilla de patatas de Jurucha es una de las mejores de Madrid, y nosotros tan contentos, claro.


¿Por qué no te pasas y nos das también tu opinión?

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