Hay variedad, todo tiene buena pinta y no sabes muy bien por dónde empezar.
Pero si te fijas un poco, pasa algo bastante claro:
hay pinchos que no paran de salir.
Los piden los que vienen siempre.
Los que ya no miran, directamente van a tiro hecho.
Y eso, en un sitio como Jurucha, es la mejor pista que puedes tener.
No falla.
Es de esos pinchos que se piden sin pensar, a cualquier hora.
Está bien hecha, en su punto, y eso es justo lo que buscas cuando pides una tortilla.
Aquí no hay sorpresa, y precisamente por eso funciona.
De los que encajan en cualquier momento y que siempre tienen salida.
La tortilla
Las croquetas (de jamón y de huevo)
Pajarito (emparedado de bonito con mahonesa)
Es de los que ves salir varias veces seguidas.
Y eso ya te dice todo.
El alioli con ese punto de pimienta y el langostino hacen un pincho con más carácter.
No es el más suave, pero sí de los que dejan recuerdo.
El que lo prueba, suele volver a pedirlo.
Pincho de láminas de bacalao con alioli
Menos es más, y aquí se nota.
Aquí no hay truco.
Son pinchos que llevan años saliendo de la barra,
de los que pide la gente de siempre,
los que vienen, se apoyan, piden lo suyo… y no fallan.
Puedes probar cosas nuevas, claro.
Pero si quieres entender Jurucha, empieza por estos.
Los de toda la vida.
Los que nunca fallan.
📍 Calle de Ayala, 19
🔗 www.jurucha.com
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